Cuando Nicolás Maduro compareció este lunes ante la justicia en Nueva York, no fue la única figura que generó gran interés mediático.
Junto a él estaba quien liderará su defensa, un abogado estadounidense conocido por ganar litigios tan notables como complejos.
Barry Pollack es el abogado privado de Maduro, quien enfrenta acusaciones de conspiración para el narcotráfico, conspiración para la importación de cocaína y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos.
En su comparecencia, Maduro se declaró inocente de todos los cargos, denunció haber sido secuestrado y aseguró que sigue siendo presidente de Venezuela.
Pollack, de 61 años, es socio del bufete de abogados Harris St. Laurent & Wechsler, con sede en Wall Street, a unos minutos a pie del tribunal donde compareció Maduro. También es profesor del Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown.
“Minucioso y reflexivo”
De acuerdo a la paágina web del bufete Harris St. Laurent & Wechsler, Pollack “es ampliamente reconocido como uno de los abogados litigantes más destacados del país” y es expresidente de la Asociación Nacional de Abogados de Defensa Penal de Estados Unidos.
Con más de tres décadas de experiencia, es conocido por trabajar en “juicios e investigaciones delicados y, a menudo, de alto perfil”.
Entre otros casos prominentes, Pollack logró en 2024 la liberación de Julian Assange, el periodista y activista australiano fundador de WikiLeaks.
El sitio Chambers USA, que produce un ranking de los principales bufetes y abogados en Estados Unidos, describe a Pollack como un “abogado minucioso y reflexivo” que “vive y respira sus juicios” y “tiene una forma natural de actuar ante los jurados”.
En una entrevista de abril con el sitio Law Dragon, un medio informativo dedicado a profesionales legales, y citada por el periódico británico The Guardian, Pollack ofreció algunas reflexiones sobre su trabajo.
“Normalmente, cuando me reúno con un cliente, se enfrenta a lo que podría ser la peor crisis de su vida”, dijo.
“Guiarlos a través de ese proceso es enormemente gratificante. Es difícil imaginar hacer algo que tenga un mayor impacto en la vida de la persona con la que se está tratando”.
Pollack también se refirió a sus fortalezas.
“Tengo la capacidad de comunicarme bien con el jurado”, afirmó.
“En cierto modo, soy un traductor. Tomo mucha información muy técnica de una industria con la que el jurado puede no estar familiarizado y la comunico de forma comprensible”.

Texto/AV/Imagen/Reuters








